Investigación

Cáncer epitelial de ovario: evolución de la gestión en la era de la medicina de precisión

 

El cáncer de ovario es la segunda causa más común de muerte por cáncer ginecológico en mujeres de todo el mundo. Los resultados son complicados, ya que la enfermedad a menudo se diagnostica tarde y se compone de varios subtipos con distintas propiedades biológicas y moleculares (incluso dentro del mismo subtipo histológico), y existe una inconsistencia en la disponibilidad y el acceso al tratamiento. El tratamiento inicial se basa en gran medida en la cirugía de reducción de volumen para evitar la enfermedad residual y la quimioterapia basada en platino, con la adición de agentes antiangiogénicos en pacientes que tienen una enfermedad subacuática y en la etapa IV. Se ha observado una mejora importante en la terapia de mantenimiento al incorporar inhibidores contra las moléculas de poli (ADP-ribosa) polimerasa (PARP) involucradas en el proceso de reparación de daños en el ADN, que se aprobaron en un contexto recurrente y recientemente en un entorno de primera línea entre mujeres con mutaciones. Al reconocer los desafíos a los que se enfrenta el tratamiento del cáncer de ovario, las investigaciones actuales están relacionadas con un perfil molecular profundo y celular. Para mejorar la supervivencia en esta enfermedad agresiva, el acceso a la atención adecuada basada en la evidencia es un requisito

Biología

  • Características moleculares del cáncer de ovario

El cáncer epitelial de ovario representa más del 95% de las neoplasias ováricas. 16, 18 Los cánceres no epiteliales representan hasta el 5% de los cánceres de ovario e incluyen predominantemente cánceres de células germinales y de estroma sexual, así como carcinomas de células pequeñas y ovarios sarcoma.  Dada la alta incidencia y mortalidad de la COE en relación con otras histologías del cáncer de ovario, esta revisión se centrará en el tratamiento actual de la COE.

La COE es una enfermedad heterogénea que consiste en tumores con diferentes tipos de histologías, grados y características moleculares y microambientales, todo lo cual contribuye a la respuesta al tratamiento y al resultado. Histológicamente, la COE se clasifica en 5 subtipos principales: cáncer de ovario mucinoso seroso de alto grado, seroso de bajo grado, células claras, endometrioides y mucinosas. Todos estos subtipos tienen distintos patrones de presentación y resultados clínicos, así como respuestas a terapias. Los distintos comportamientos se basan en la biología intrínseca del tumor, que afecta el pronóstico y el resultado. Estamos en la cúspide de los ensayos estratificados con biomarcadores predictivos, comenzando con la histología como biomarcador e incorporando gradualmente la genómica molecular.

Tratamiento del cáncer de ovario: cirugía, terapia sistémica y radiación

El tratamiento del cáncer de ovario en los primeros días se basaba en gran medida en las observaciones y oportunidades, y estaba menos estructurado de manera objetiva y basada en la evidencia. Hasta la fecha, no se ha realizado una evaluación aleatoria del papel de la cirugía de reducción de volumen versus ninguna cirugía en el cáncer de ovario avanzado. Del mismo modo, la quimioterapia basada en platino se introdujo ampliamente a través de un ensayo de fase 2 sin control aleatorio. Del mismo modo, se exploró ampliamente la radiación abdominal total en muchos cánceres, pero sin una asignación al azar clave contra un control. Sin embargo, el tratamiento del cáncer de ovario madurado en los últimos 50 años a un enfoque basado en la evidencia que integra la cirugía óptima y la terapia sistémica con especificidad de subtipo de cáncer de ovario; también ha madurado para ofrecer un algoritmo bien desarrollado de atención multidisciplinaria integrada, aunque con algunas preguntas importantes sin respuesta. Las decisiones de tratamiento se basan en el estadio y la biología de la enfermedad, el tratamiento previo y las comorbilidades. En la actualidad, la única oportunidad de curación es en el tratamiento primario, y la eficacia depende de la etapa y la histología. La enfermedad en etapa temprana es curable en el 90% de las mujeres, incluso en aquellas con subtipos histológicos más agresivos lo que enfatiza la importancia de la detección temprana y el tratamiento especializado oportuno. Desafortunadamente, la mayoría de las mujeres aún se diagnostican tarde, lo que desafía la eficacia de la cirugía, la quimioterapia y los agentes dirigidos.

Fuente: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.3322/caac.21559

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